Argo: La misión supera la ficción

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Por: Adriana Ciccaglione @adricicca

En el 2007 el periodista y escritor israelí Amos Oz recibía el Premio Príncipe de Asturias de Las Letras. Ofreció un discurso denominado La mujer de la ventana. El reconocido literato planteaba una invitación abierta: leer novelas.

“Si lees una novela, adquieres una entrada a los pasadizos más secretos de otro país y de otro pueblo. La lectura de una novela es una invitación a visitar las casas de otras personas y a conocer sus estancias más íntimas. (…) Como lector no sólo observas a la mujer que mira por la ventana, sino que estás con ella, dentro de su habitación, e incluso dentro de su cabeza. Y por eso creo en la literatura como puente entre los pueblos. Creo que la curiosidad tiene, de hecho, una dimensión moral. Creo que la capacidad de imaginar al prójimo es un modo de inmunizarse contra el fanatismo. La capacidad de imaginar al prójimo no sólo te convierte en un hombre de negocios más exitoso y en un mejor amante, sino también en una persona más humana. La mujer de la ventana puede ser una mujer palestina de Nablus y puede ser una mujer israelí de Tel Aviv. Si desean ayudar a que haya paz entre las dos mujeres de las dos ventanas, les conviene leer más acerca de ellas. Lean novelas, queridos amigos, aprenderán mucho”.

Esto es sólo un extracto de lo que dijo el novelista en aquel momento.

Pues bien la más reciente película de Ben Affleck, Argo, nos ofrece esa posibilidad, de asomarnos por una ventana y descubrir los hechos ocurridos en 1979, cuando la Embajada de Estados Unidos en Teherán es ocupada y secuestrada por afectos al gobierno de Ayatolá Jomeini.

La ventana en esta oportunidad es amplia, la angustia de esos momentos, que además fueron reales, ocurrieron y dejaron un precedente político que en Estados Unidos aún recuerdan.

Y aunque ésta no es una novela, sino hechos de la vida real, poder descubrirlos a través del cine, nos ofrece la posibilidad de acercarnos a una de las experiencias geopolíticas más incómodas y al mismo tiempo más exitosa.

Cuando la realidad supera la ficción, puede parecer una frase trillada, pero en el caso del filme Argo, le viene como anillo al dedo. El joven director y actor apostó en su más reciente película relatar lo que ocurrió, pero con géneros y estilos ya conocidos, sin que ello le quitara el brillo a esta producción. Es un thriller con suspenso y drama, y por qué no un toque de humor satírico, que acapara la atención del espectador desde el primer momento.

El hecho de que seis estadounidenses se hayan refugiado en la Embajada de Canadá y que en algún momento fueran a ser fusilados al igual que los diplomáticos que los recibieron, tenía muy preocupados al gobierno de Estados Unidos por el escándalo que ello podía representar. Ya era suficiente con la situación de más de 50 rehenes, detenidos, torturados e incluso asesinados por quienes exigían el regreso del Sha.

Es por ello que la CIA tuvo que intervenir y exploraron las diferentes medidas que podían llevar  a cabo. Hasta que Tony Méndez (protagonizado por el propio Ben Affleck), sugirió la idea de un plan que no convencía, pero que era la única posibilidad de sacar con vida a estos 6 estadounidenses. El planteamiento de una película, con rodaje y la participación de estas seis personas era la estrategia a seguir. Cambio de nacionalidades, de profesiones, de nombre, algo irremediablemente halado de cabellos, pero con un hilo de esperanza.

Y por supuesto, la ayuda y la cooperación directa de Hollywood, quienes fueron cómplices y soporte para una película inexistente, pero necesaria. El filme se llamaría Argo.

El filme de Ben Affleck es inteligente, mantiene al espectador en suspenso. Los diálogos, las escenas, la fotografía tan bien llevada, hacen que el público quiera intervenir en una situación que en ocasiones parece salirse de las manos del propio protagonista.

Basado en un capítulo de “El maestro del disfraz”, de Antonio J. Méndez; y en el artículo “The great escape” de la revista Wired, escrito por Joshuah Bearman, la película además nos muestra los rostros de los verdaderos protagonistas y del momento en el cual pudieron celebrar la exitosa estrategia.

Con respecto los Premios Oscar, en el 2012 se mostraron muy complacidos ante propuestas como El artista y Hugo, ya que de alguna u otra forma le rendían un homenaje al cine. Hicieron hincapié en ello antes, durante y después de la ceremonia.

Esperamos que desde la Academia le sigan haciendo un homenaje a Hollywood y al cine, ya que sin la cooperación de personas que laboraban en esta industria, no hubiese sido posible el rescate. Fueron héroes anónimos durante muchos años, condecorados por el gobierno de Estados Unidos, pero en silencio absoluto.

O por lo menos que les de un poco de envidia que la película ya se haya ganado distintos galardones como los Bafta, los Globos de Oro, el premio de los Escritores al Mejor Guión Adaptado (Writers Guild Award WGA por sus siglas en inglés); y que aún se desconoce el motivo para no nominar a Blaffeck en el renglón de Mejor Director.

Argo la película es única e irrepetible como esa misión que hoy en día sigue siendo ejemplo para los problemas entre naciones. Es la ventana de la que habla Amos Oz,  y la que nos permite reflexionar sobre hechos que siguen ocurriendo con un trasfondo político, poder penetrar en ellos a través del cine es sin duda alguna la posibilidad de comprender mejor a cada uno de los protagonistas de historias similares y parecidas.

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Ficha técnica:

Película: Argo.

Dirección: Ben Affleck.

País: USA.

Año: 2012.

Duración: 120 min.

Género: Thriller.

Interpretación: Ben Affleck (Tony Mendez), Bryan Cranston (Jack O’Donnell), John Goodman (John Chambers), Alan Arkin  (Lester Siegel), Victor Garber (Ken Taylor), Tate Donovan (Bon Anders), Clea DuVall (Cora), Kyle Chandler (Hamilton), Scoot McNairy (Joe), Chris Messina (Malinov), Taylor Schilling (Christine Mendez).

Guión: Chris Terrio; basado en un capítulo de “El maestro del disfraz”, de Antonio J. Mendez; y en el artículo “The great escape” de la revista Wired, escrito por Joshuah Bearman.

Producción: George Clooney, Grant Heslov y Ben Affleck.

Música: Alexandre Desplat.

Fotografía: Rodrigo Prieto. Montaje: William Goldenberg.

Diseño de producción: Sharon Seymour.

Vestuario: Jacqueline West.

Web oficial: http://argothemovie.warnerbros.com/

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One comment

  1. Daniela López · abril 25, 2014

    Argo es una buena película estuve absorta todo el tiempo y se me fue bien rápido el tiempo. Salen Bryan Cranston de Breaking Bad y Christopher Stanley de Mad Men, dos de mis series favoritas.

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